Segundo día en Moscú. Ferias, tenis y la mejor hinchada.
Hoy Sábado la jornada tenística empezaba mas tarde porque sólo se juega el dobles, por lo que tuvimos tiempo extra durante la mañana. Así fue que aprovechamos para ir al Parque Cósmico que está justo frente al hotel (estoy parando en el Hotel Cosmos, y enfrente hay un monumento que es algo parecido al Puente de la Mujer que está en Puerto Madero, pero con un cohete en la punta). Nos dijeron que en el parque había un museo con toda la historia espacial rusa. Sonaba muy interesante y decidimos ir.

Cruzamos la calle por un túnel subterráneo, lo que es muy común en Moscú. Del otro lado encontramos un parque muy lindo. Después de unos 200 metros de jardines muy bien mantenidos y al final de un Partenón romano coronado con una estatua de algún ruso que debe haber sido muy importante, nos encontramos con un arco del tipo “Arco del Triunfo”. Muy lindo. Molduras doradas por todos lados, cúpulas, torres. Y muy bien mantenido. Yo no paraba de sacar fotos. Tanto esplendor no hacía más que magnificar la expectativa de lo que encontraríamos dentro del museo…

Sin embargo, para mi mayor decepción, dentro del Partenón se arremolinaba una mezcla de feria callejera, con calle Libertad y Galerías Jardín. Un sinfín de bolichitos donde te vendían todo lo imaginable, desde notebooks (Centrino Duo a full) hasta carteras; pasando por pieles, imágenes de santos, cámaras de fotos y los infaltables gorros rusos. Obviamente todo de contrabando, porque los precios eran increíbles y encima negociables. Después de superar la decepción, aproveché para comprar el cable USB que me olvidé para bajar las fotos de la cámara a la compu, cable que primero costaba R$500 y terminé pagando R$300 en una negociación que duró 15 segundos.
Después de habernos enriquecido culturalmente con la historia cósmica rusa, llegó la hora de ir al estadio. Llegamos temprano, como ayer y preparamos la escena. Pero se notó que los rusos acusaron el golpe de la jornada anterior, lo digo por la hinchada (Safin declaró a la prensa que le gustaría tener una hinchada como la Argentina). Nosotros recibimos a nuestros jugadores con el clásico “Vamos vamos Argentina, vamos vamos a ganar, que esta barra quilombera no te deja no te deja de alentar”. Los rusos respondieron, con algo que decían en ruso, que por supuesto no entendí, golpeando unos bastones inflables que producían un ruido ensordecedor. El estadio era una verdadera caldera. Se palpitaba un partido caliente.
No fue así. Hoy Nalbandian no estaba en su día. No pudo conectar la devolución de saque y tampoco definir con contundencia en la red. Tampoco anduvo bien con el saque. Perdió los tres primeros. Del otro lado, Dimitri Tursunov, un joven jugador ruso que promete mucho, era una máquina de pegar de todos lados. Safin lo acompañó muy bien durante todo el partido, y por más que Calleri jugó bastante bien, nada pudo hacer para salvar las diferencias. El resultado fue un contundente 6-2, 6-3, 6-4. Rusia va ganando la serie 2-1. Mañana abren la jornada Nalbandian y Davydenko, #7 y #3 del mundo respectivamente. Será sin duda un partidazo, a todo o nada para los Argentinos. A levantarse temprano y alentar desde allá que entre todos llevamos la copa a Argentina.

Esteban Galuzzi,
Gerente General de Intel para el Cono Sur

1 Comment
Gerardo
Sunday, 3rd December 2006 at 15:59
Gracias Galuzzi, me hubiera encantado haber podido estar ahi, como vos. alentando a los muchachos, pero bueno,m me conformo con el relato. Muy bueno, la verdad dan ganas de estar ahi.
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